5/08/2015

Mellizos en diferido (post patrocinado)

Hola, soy el Señor Lobo. Soluciono problemas.
¿Tu problema es que tienes dos Lö-Båby se llevan menos de 2 años? Bienvenido al mundo de los mellizos en diferido.

Parece mentira que Le Petit Terrorist esté a punto de hacer dos años. No puedo decir que parece que fuera ayer que empezaba a andar o a comer él solo con las manos. No puedo decirlo, porque no fue ayer. Ni antes de ayer. El tiempo en la Galaxia Padremeda pasa siete veces más lento que en la Galaxia Solteaurus, y por cada Lö-Båby que añades a la ecuación el tiempo se incrementa exponencialmente. En nuestro caso en concreto, el tener dos Lö-Båbies que se llevan 15 meses, lo hemos definido como "Tener mellizos en diferido". Durante los 8 meses de vida de Penny he perdido 10kg, 16 años de expectativa de vida y una cantidad considerable de pelo. Y no es que vea demasiado cerca la luz al final del túnel. Es que todavía está todo muy oscuro en el agujero negro.

A veces, hablando con Dory nos hemos planteado que tener dos mellizos o gemelos debe ser relativamente más fácil que tenerlos en diferido: Básicamente porque tienen las mismas necesidades. En casa estamos con Le Petit Terrorist de 23 meses y un 'No' por bandera, y Penny de 8, empieza a gatear y "comer" de cuchara.

Recientemente explicaba esa maravillosa experiencia que pone al límite la templanza de tus nervios, que es tener un Lö-Baby de 2 años, que hace que se te pasa por la cabeza buscar el ticket de compra o hacerte una vasectomía de Urgencias para evitar (nuevos) penalties. La primera adolescencia de los "Terribles" dos años se define porque los Lö-Båbies quieren ser independientes y tu como padre debes estar ahí para dejarle hacer pero ponerle unos límites. Ok. Una vez planteada la teoría vamos con un ejemplo práctico:

Le Petit Terrorist está empezando a controlar sus esfínteres. Y claro, "Un gran poder, conlleva una gran responsabilidad". Así que cada vez que dice "Pipi" o "Caca" hay que sentarle en el orinal, sacar el periódico, esperar si hay premio, y hacer una gran fiesta. Le Petit Terrorist ya casi lo tiene, y tan consciente es de sus nuevos poderes que el otro día mientras estábamos Dory y yo jugando con Penny en el comedor, Le Petit Terrorist decidió que no quería interrumpir tan bucólico momento. Así que se fue a su trono para plantar un pino. El problema de la nueva independencia es que ni él controla los esfínteres ni el orden adecuado del protocolo a seguir. Por  lo que en realidad lo que sucedió fue que Le Petit Terrorist se cagó, identificaría que tenía ganas (un poco tarde), se quitó el pañal en su habitación y se fue al Trono a ver si quedaba algo que plantar. Obviamente, paseó el pañal abierto por toda la casa hasta el Trono. Entonces, estando yo jugando en el comedor empecé a sospechar si el vecino se había pasado con el fertilizante de guano, pero rápidamente caí en la cuenta de que me faltaba un Lö-Båby. Por lo que mi Sentido Pateracnido me dijo esa máxima de "Demasiado silencio... Algo pasa!" Me levanté buscando a Le Petit Terrorist y, ¡Cual fue mi sorpresa cuando me encontré todo un Pollock por toda la pared del pasillo hasta el baño! Lo primero que hice fue llorar, no de emoción, si no porque había comido garbanzos.

Pero ahí estaba Le Petit Terrorist. Sentado en su trono orgulloso por haber(la) cagado.

Pues todos los que tenéis un Lö-Båby de dos años en esta situación, añadirle ahora una de 8 meses que empieza a gatear y con la que te tienes que pelear para comer. Dory siempre ha sido muy madraza y le ha gustado preparar ella misma todos los potitos. Pues cual ha sido su frustración en descubrir que su pequeña Lö-Båby no sólo repudiaba los potitos caseros si no que encima prefería los preparados. 
Desde Madresfera nos hicieron llegar unas muestras de Hipp Bio para que las probásemos y he de reconocer que la Naturalidad de los Hipp Bio es bastante buena (3/5), huelen y saben que alimentan (4/5) lo cual hace que a Penny le apetezcan muchísimo (5/5). El que ahora abra la boca para comer cuando nos estábamos peleando con los potitos caseros debe ser porqué los Hipp Bio van bastante más equilibrados de gustos, y con consumidoras tan exigentes como Penny agradecen los sabores equilibrados. Además, el hecho de que dispongan de un surtido de productos variado como para que no se aburra (5/5) también evita que tengamos aburrimiento de potitos por monotonía. De los potitos que encontramos en el mercado, realmente Hipp Bio es de las marcas que se ven más naturales y nos han ayudado a que Penny empiece a comer bien, por lo que tienen mi voto de confianza (5/5 ¡Sobre todo porqué han conseguido que una mala comedora haya recuperado percentil!)

Por lo que en casa, entre Le Petit Pollockist y Penny, La niña del Exorcista haciendo pedorretas con la boca llena de potitos, tengo las cortinas y las paredes de casa que parece la Cúpula orgánica de Barceló.




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