4/21/2015

Esos """maravillosos""" (2) años...

Hola, soy el Señor Lobo. Soluciono problemas.
¿Tu problema es que tu Lö-Båby está cerca de los 2 años? Sólo la paciencia infinita de tu Lama interior conseguirá lidiar con tu Lö-Båby.

Le Petit Terrorist cumple 23 meses. Sí, tiene 23 “maravillosos” meses… Efectivamente estamos en la cuenta atrás de los Maravillosos/Terribles 2 años. 
Para explicárselo a los habitantes de la Galaxia Solteaurus, tratar un Lö-Båby de 2 años es como si tu fueras Artur Mas y el Lö-Båby Rajoy: Cada vez que intentas hablar con él la respuesta es ‘No’. Aunque intentes hacer cosas que le gustan, ‘No’. Ni sobornándolo con chocol… ‘No’. Pero… ‘No’. Es qu… ‘No’.

Por lo que vivir con un Lö-Båby de 2 años en casa es tener una bomba de relojería a punto de estallar, y tú como Progenitor Atemorizado Desactivando Rabietas EXplosivas (PADREX) debes estar al quite de qué cable cortas en todo momento: 
-          ¡A cenar! Ponte el baber… [¡¡¡Boom!!!] 
Le has dado el azul porque es el color Trending de la Guardherejía (y el que ha estado usando los últimos 3 meses), ¡PERO NO! ¡MAL! Hoy Le Petit Terrorist quiere el rojo. Soy un PADREX que se ha confiado demasiado y ha cortado el cable incorrecto.
-          Ponte la chaqueta que nos vam… [¡¡¡Boom!!!]
Le has dado la chaqueta tejana porque ahora refresca pero hay previsión de llegar a 25… ¡MAL! Le Petit Terrorist quiere el Plumón. Pero hijo, no ves que te vas a coce… ‘No’. Hace mucho cal… ‘No’. Per… ‘No’. 

Pero los explosivos no se limitan sólo al ‘No’. Hay otras modalidades tal que:
-          El ‘Neymaraço’: De repente se lanza al suelo y pide penalti. Menos mal que Dory la linier está atenta y ha visto claramente el piscinazo de Le Petit Terrorist.
-          El ‘Bud Spencer’: Consistente en soltarte una doble bofetada cuando le contestas un ‘No’ a su ‘No’. Él tiene todos los royalties y es el único propietario del ‘No’.
-          El “...and the Oscar goes to…”: A la interpretación dramática. Tiene una capacidad de dramatizar y llorar, que si no fuese porque el clímax dramático tiene lugar cada 10 minutos (a una media de 57 clímax diarios) hasta te emocionarías.
- La "Colisión por Átomos" o lo que es lo mismo el "Atomar por culismo", en donde Le Petit Terrorist coge un objeto (por lo general un iphone) y haciendo de Díscolo lo manda "bien lejos", así como Atomarporculo cm.
-El 'Doro el exploradoro', que se basa en repetir muchas veces alguna sílaba (por ejemplo
que contenga la 'O') hasta que te te dan ganas de autotrepanarte el lóbulo frontal: 'miomiomiomio', 'yoyoyoyo', 'solosolosolo' o 'yosoloyosoloyosolo'.

A lo largo de los dos primeros años de vida de Le Petit Terrorist, he estado desarrollando una capacidad que desconocía de autocontrol. Por mis brazos fluyen nervios de acero templado, ¡Soy el T-800 del sexo masculino! Pero, entonces siempre aparece Dory y me dice eso de “Es un Lö-Båby de 2 años, debes tener más paciencia”. ¿Más paciencia? ¡He estado 5 minutazos luchando tenedor en mano contra Bruce Lee Petit Terrorist intentando darle la cena! ¡¡¡5 minutazos!!! ¡¡¡5 eternos e infinitos minutazos!!! ¡Si tengo dilataciones de 27cm en las orejas de apretarme los lóbulos al son de ¡'Buuuusaaaa, buuuusaaaa’!

Pero no todo el monte es orégano con los dos años. Le Petit Terrorist ha empezado a ‘hablar’. Es una época muy divertida en la que con 5 frases hechas va por el mundo, es decir, es como un guiri de turismo que sólo sabe decir con su acento ‘Servessa’, ‘Pael.la' y ‘Grassias’ pero en su caso es ‘¡Que cau!’ (¡Que cae! En catalán pero pronunciado kakau, como el anuncio de cacau maravillau), ‘¿Qué pasó?’ (a falta de un Hey Wey delante lo pronuncia en mejicano) y ‘Po Pohohó’ (que es como pide que le pongan la droga dura televisiva de Pocoyó. Por eso el mundo está divido en 3 categorias de animales: Patos, Elis y Lulas.)

Por su lado, Penny con sus 7,5 meses ha llegado a esa bonita fase conocida como “La primera traición del Lö-Båby Judas”, en que ha dicho sus primera palabras: ‘Papa’. Dory, con lágrimas en los ojos, alega que los logopedas dicen que es más fácil decir la ‘P’ que la ‘M’. Pues haber escogido Papá para el sexo femenino…. 

Entonces, si al guiri de Le Petit Terrorist le añadís a Penny la papaparlachina podéis deducir que en casa tenemos a Cotorrina y Cotorrón que no callan en todo el día. Todo es muy bonito y entrañable hasta que te das cuenta de que tu nuevo despertador, programado a las 6:37 (domingos inclusive) ya no hace ‘Bip-bip-bip’, si no ‘Papapapapa-¿Pohohó?

Otro de los logros que ha desbloqueado Penny esta semana pasada, es que ha empezado a gatear y a ponerse de rodillas con los muebles. Hasta aquí todo bien. El problema es tener suelto al cafre de 23 meses por casa. Cada vez que ve a su hermana a cuatro patas tiene que jugar con ella al Zidane, es un juego muy popular entre los Lö-Båby Dragones en la Guardherejía, consistente en hacer chocar la cabeza contra la cabeza o pecho del contrincante (cual reno en celo). O si bien bipedesta con ayuda de algún muebles, Le Petit Terrorist siente la imperiosa necesidad de hacer un Batista y realizar un plaquaje aereo de Penny.

Por lo que en casa, Dory y yo pasamos los días haciendo de PADREX mientras intentamos criar a Penny bajo la presión de que no le alcance una honda expansiva (de gancho o de directa) cuando Le Petit Terrorist explota.


4/14/2015

Papá, no te escondas

Hola, soy el Señor Lobo. Soluciono problemas.
¿Tu problema es que siendo Padre te da vergüenza que vean tu lado intimo y sensiblero con tus Lö-Båby? No debes avergonzarte, Chuck Norris también lloró una vez (y dicen que sus lágrimas curaron el cáncer): Papá, no te escondas.


Últimamente tengo un poco abandonado el Blog. No suelo hablar de temas personales fuera de mi paternidad, pero como estoy en contacto con otros padres bloggers me han llegado algunas propuestas, como por ejemplo escribir un post hoy en llos que todos tratemos un mismo tema: Papá, no te escondas.



Pues hoy no me voy a esconder tras mi pseudónimo. Me llamo Edgar y trabajo en I+D de la industria farmacéutica. Estoy llevando un proyecto que ha hecho que lleve mes y medio de viajes entre semana fuera de casa, con lo que sólo veo a mis hijos los fines de semana (y aún me queda otro mes y medio así). Cuando acabé esta locura transitoria, prometo recuperar mis posts y actualizaros sobre las aventuras y desventuras de Le Petit Terrorist y Penny



Aprovecho que me destapo para invitaros a todos a la presentación del libro #Papiconcilia coordinado por Usúe Madinaveitia que haremos este viernes 17 de Abril en Alpha Espai (Carrer Pere IV, 214) de 17:30 a 19:30. En esta edición del libro he colaborado junto con otros 22 padres aportando nuestro punto de vista de la conciliación (aunque irónicamente no concilie mucho últimamente....).


Pero la entrada de hoy hace referencia a Papá, no te escondas y la estoy escribiendo en el AVE de camino a Málaga. Junto a mi tengo a un padre con un Lö-Båby de unos 10 meses ±1 semana (aproximación a ojímetro por los hitos de motricidad) que ante el berrinche que se estaba cogiendo ha salido del vagón para calmarlo. Por lo que el primer Papá no te escondas se lo dedico a él y a la Psicosis persecutoria que sufrimos los padres: 
¡Son niños y lloran señores! 
Si les molesta que repoblemos la tierra, están pidiendo voluntarios para ir a vivir a Marte. 

Otro de los motivos de los que trata Papá, no te escondas, es tratar de concienciar de que los padres de hoy estamos implicados en la crianza de nuestros Lö-Båby. Llegado este punto debo hacer referencia a mi padre. Tanto mi padre como mi madre trabajan en el sector sanitario, por lo que siempre han tenido horarios y guardias poco conciliadoras. Pero mi padre siempre ha estado ahí: si tenía que poner una lavadora, pues la ponía; si tenía que ducharnos, pues se mojaba; y si tenía que hacernos la cena, pues la quemaba. 
Una de las cosas que recuerdo con más cariño eran los domingos de lluvia en que nos quedábamos en casa jugando toda la tarde a juegos de mesa, mi padre, mi hermano y yo. 

Con todo esto quiero decir que el siguiente Papá, no te escondas se lo dedico a todos nuestros Padres, que sin duda, ellos ya se implicaron antes que nosotros en nuestra crianza. 

Por "culpa" de mi padre, me cuesta tanto entrar a valorar si soy un padre implicado o no en la crianza de mis Lö-Båbies. Yo cumplo la máxima de: 
"Ellos harán lo que tú hagas", y yo hago lo que he vivido en mi casa. 
Para mi es lo más natural: Criar, educar y querer a mis hijos. Para mi todo es lo mismo. Hablar de querer es una sinécdoque de un todo que implica alimentar, educar, preocuparse, etc. Siento decir que no concibo el que un padre no se implique, ya que creo que es lo más natural del mundo. El día que decides ser padre tomas una decisión junto con tu pareja de tener/adoptar un hijo (excepto en casos como Penny que nos vino de penalty-y-expulsión), darle un hogar, una educación y todo el amor incondicional el cual no sabías que podías llegar a albergar. 

Por eso, cuando los fines de semana llevo a Penny en la mochila, y teniéndola a escasos centímetros de mi cara no puedo evitar babearla a base de besos, me miran por la calle y me llaman Padrazo, me enorgullezco pero a la vez me indigno: Si una madre lo hace es una escena enternecedora, pero nadie dice Madraza
¿Qué yo demuestre el amor que siento por mis Lö-Båbies me hace mejor padre que otro que no lo haga en público? Lo dudo. 
Creo que la única diferencia es un tema de autocontrol en público, porque todos supuramos babás por cada uno de los poros de nuestra piel. Como no vamos a ser menos Machos Alfas por babear a besos a nuestros Lö-Båbies, lo único que puedo decir es: 
Papá(babás), no te escondas.