11/19/2014

El ataque al restaurante COMANCHE

Hola, soy el Señor Lobo. Soluciono problemas.
¿Tu problema es que te has visto obligado a comer en un restaurante? Recuerda, no estás ahí para alimentarlo saludablemente, sólo para que coma.   

Hay veces en la vida en las que  te ves obligado a comer en un restaurante, sea porque se te ha hecho tarde y ves que tus Mogwais empiezan a mutar a Gremlins, sea porque has quedado con otros amigos que también van con miembros de Monstruos S.A.

Recuerda que el objetivo no es que te den ningún premio al padre dietista mediterráneo del año, si no que coma algo, porque ya que no va a dormir estando fuera, por lo menos que no esté hambriento. Los motivos de enfado no siguen un sumatorio, sino que se multiplican exponencialmente. El número de factores de cabreo en la fórmula de Darporkuloff es inversamente proporcional al sangrado de oídos paternal.

Lo primero que hago como padre en estas situaciones es localizar un restaurante de los que llaman Baby-friendly, que es un eufemismo de “Nos da por culo, pero los toleramos” ya que Baby-friendly literalmente era Neverland de Michael Jackson. Por lo que mejor llamarlo restaurante de Comidas-O-Meriendas que Aguantan Niños Cabrones, Hambrientos y Escandalosos (C.O.M.A.N.C.H.E.). Localizarlo es relativamente fácil porque tienen tronas, menú infantil a base de pollo rebozado/croquetas y patatas fritas y hay otros padres sufridores deseosos de que haya otros padres con Lö-Båby más escandalosos que los propios (es la ley de “Menos mal que el nuestro NO es TAN malo como ese”).

Tras elegir el restaurante COMANCHE, decido entrar y ahí se me presenta la primera prueba consistente en comprobar que para conducir el cochecito-Hummer nunca me hicieron pasar un examen, por lo que después de realizar el trébol con los conos, pasar las placas metálicas y frenar en seco para no atropellar torbellinos circulantes por las isobaras a ras de suelo, me siento en nuestra mesa y como no hay habilitada una plaza de párking al lado de la mesa me toca llevar el cochecito-Hummer al coche (un cochecito dentro de un coche es la paradoja automovilística del embarazo).

Entonces aprovecho que aún estamos de buenas con el camarero-indio Comanche y decido arriesgarme y pedir una trona. Suele suceder que los restaurantes calculan el Total de tronas (T) en base al número de niños (n) que vienen a comer menos 1, es decir: T=n-1. Por lo que si hay suerte, quizás, logres una. Y cruza los dedos para que no te traigan una de esas tronas que hacen palanca con la mesa y quedan suspendidas en el aire, que no quisiera ser yo el padre histérico de turno, ¡Pero es que no conocen la actividad sísmica de Le Petit Terrorist! ¡Qué he visto escaladores durmiendo con más seguridad colgando de un muro del K2!

Una vez instalados en la mesa, el indio comanche desentierra el hacha de guerra y le ponen los cubiertos a lado y lado de Le Petit Terrorist.... Vamos a ver, esto sólo puede pasar porque el indio comanche no es padre y no ha visto la triología original de El muñeco diabólico: ¿¡¿No ves que llevo a Le Petit Terrorist vestido con peto y jersey a rallas para dar pistas?!? ¿Como le das un cuchillo de sierra a un Lö-Båby de año y medio? ¡Tráele el de carnicero de la cocina, que ya verás las risas que nos echamos! 

La siguiente tarea es delimitar el área que será damnificada por la catástrofe natural de Le Petit Terrorist. Para eso siempre llevo conmigo un cordel y una tiza con el que fijo el radio de impacto de las bombas de destrucción masiva. Una vez establecido el perímetro de seguridad, retiro todo lo que este a su alcance. Y no cedo a su chantaje simiesco del “uuuh-uuuuh-aaaah-aaaaah”. Además debo vigilar si el restaurante pone manteles individuales de papel, aunque da igual lo rápido que intente ir, Le Petit Terrorist lo es más y para cuando me doy cuenta ya ha replegado todos los de la mesa y de las cuatro contiguas.

Puede ser que tu Lö-Båby todavía esté en rodaje estomacal y tengas que pedir que te calienten la comida. Descubrirás entonces que el restaurante COMANCHE es un portal Lovecraftiano conectado con el infierno. Tu le das el túpper al indio comanche que se lo lleva a Hell-Kitchen y ves que vuelve sujetándolo con unas pinzas de fundición y SIEMPRE te dicen: "Lo he puesto 2 segundos, pero como es un microondas industrial...". Si John Connor hubiese sabido de esos microondas industriales, Terminator 2 acababa en dos escenas! No le daba tiempo ni a decir "Hasta la vista/Sayonara baby*" que ya se habría fundido el T-1000
*Escoger según visionado doblado/VOS.

Una de las primeras consecuencias de que traigan oro fundido para el pequeño Dothraki, es que se ve que no le puedes hacer razonar que se va a quemar y ves que le empiezan a salir escamas y a ponerse verde de hambre. Por lo que ante la premura de la situación, tu te pones en plan Sr. Lobo delante de la casa de los tres cerditos y expulsas los pulmones por la boca sopla que te sopla. Cuando consideras que el plato-geisser ha dejado de parecer una sauna turca, das por bueno que se puede comer. Entonces haces cual catador de Cleopatra, te cercioras que no se te llena la lengua de ampollas al probar la comida y decides que es comestible. Le das una cucharada y entonces ves que le va mutando la cara de pavor a "¡Quema, quema, quema!" Acto seguido, escupe la comida y se pone en plan "ya no quiero".
Y ya la hemos liado.
Pasa de ser un Critter famélico a un Activista en huelga de hambre por el maltrato infantil. Llegado a este punto entonas la canción especial para calmar (tus) ánimos: "1, 2 y 3 yo me calmaré. 4, 5 y 6 todos lo veréis". Pides más pan (porque en el restaurante COMANCHE hay ratas que devoran el pan a escondidas) y le sobornas para que salga de la huelga de hambre.
Como no quiere, pides un poco de agua pero la cantidad justa para que se la beba y no se duche. Porque Le Petit Terrorist tiene la manía de beber como un Vikingo borracho: cuerno en mano, de un lingotazo y picando la mesa con el receptáculo cuando termina. Además cada vez que acaba de beber suelta un "Aaaaah" (Nota mental: enseñar a eructar para hacerlo más entretenido) y te planta el vaso en la mesa para que le pongas más, haciéndome sentir como una camarera de Saloon del oeste sirviendo whiskazos. Aquí el arte reside en saber cuando se ha saciado de agua, ya que tan pronto no quiere más, lanza el vaso al suelo. Y se me están acabando los bares y restaurantes COMANCHEs a los que no volver...

Como mis aptitudes como Negociador se quedaron en la película, decido tirar de recurso cobarde (por el que perderé muchos enteros como pedagogo y seré criticado) y tiro de móvil y Pocoyizo a Le Petit Terrorist. Concretamente Canción de la Carrera T1x5 (minuto7:43) tiene un efecto hipnótico que hace que abra la boca como un autómata. Sí, soy un cobarde y voy a lo fácil. Por cierto, los cabrones de Youtube saben de los padres necesitados de Pocoyo y nos cuelan siempre un anuncio que NO se puede Omitir.

Aun así, Le Petit Terrorist se cuadra y quiere comer él solo. Por lo que como os comenté en Los Guardianes de la Entropía de la Galaxia la comida acaba: 
- 30% de acierto en la boca,  
- 35% encima de la camiseta que lleva puesta,
- 10% en la mesa de al lado,  
- 5% en el pelo, 
- 7% en la cortina de la ventana y
- el restante 13% distribuido sobre DoryPenny, el indio comanche y servidor.

Entonces es cuando me traen la comida SIEMPRE coincide con el final de la comida de Le Petit Terrorist. Y que como ya no hay comida, la climatización de la trona se dispara y le empieza a quemar el culo de estar sentado. Por lo que hay que ejercer la maniobra Release the Kraken y soltarlo. Asi que pido al indio-comanche que me ponga la comida para llevar, para llevar corriendo detrás de Speedybebélez. Esta técnica tengo que patentarla en el mundo runner: comer paella corriendo detrás de Le Petit Terrorist sin vomitar.

Todo esta situación, además puede tener lugar con amigos, por lo que como podréis entender, mucho no he podido hablar en todo este proceso. Así que resignado a no participar en las conversaciones, me suelo preparar tarjetitas con frases/chistes ocurrentes de no más de 140 carácteres para cuando paso a realizar un avituallamiento durante la maratón ¡Una vez me dio tiempo de leer hasta 165 carácteres! Fue todo un logro humorístico. Aunque, como último recurso, si ves que no te da tiempo de ponerles al día de tu vida, siempre puedes escribir un Blog y contar tus penas.

Pero en mi carrera detrás de Le Petit Terrorist siempre llega un momento en que se para en seco, alza el hocico, huele el aire y sale flechado hacia la mesa. Sí, han traído los postres. Da igual si no ha comido o si se ha puesto como Jabba el Hutt, SIEMPRE hay un agujero para el postre. En eso ha salido a Dory y a Sloth: "Quieren chocolate". Y lo peor es que mi postre ya no es mío, ni será mío NUNCA MÁS, es suyo, suuuuyo, suuuu tesssoooorooooo.

Entonces veo mi momento de paz, visualizo la silla y cuando dispongo a sentarme de repente me llega un olor desagradable, como a fosa común podrida, pero antes de sacar a mi Chicote interno y ponerme a dar voces, decido asegurarme de que NO VAYA A SER que haya premio en alguno de los boletos que he comprado. Así que hago la ronda de perro sabueso y... ¡Ding Ding Ding!¡Bote acumulado de PennyMiro a Dory con la cara más lastimera que se me ocurre, pero ella se acoje a la Segunda Enmienda paternal que dice: "Yo he cambiado el último..." y se queda con Le Petit Terrorist que va por el tercer postre. De repente un escalofrío me recorre el espinazo: ¿Hay cambiadores en este restaurante COMANCHE? Y me doy cuenta que no tengo el cochecito-Hummer porque me lo he llevado al coche, así que estoy a punto de desbloquear un nuevo nivel del Cirque du Soleil: cambiar a Penny encima de una taza de váter! Es una maniobra harto difícil de ejecutar ya que la tapa del WC tiene una ligera curvatura que el ojo humano no ve, pero cuando deposito a Penny y voy a sacar el repositorio del Kit Básico veo que empieza a deslizarse hacia el lado de la escobilla. Rápidamente la sujeto con una mano y me dispongo a terminar el cambio con una mano, pero hacer las cosas como un manco ya lo tengo controlado, porque Penny es la segunda y además fui soltero bastante tiempo.

Cuando por fin vuelvo a la mesa, Dory me mira y tras verme sudando me dice:
-Te veo más delgado- (“1, 2, 3...”) Pongo mi sonrisa de P(J)oker-. Anda, quédate con Penny que ya me encargo yo de Le Petit Terrorist.
- (“Todos los veréis”) Gracias.  

Y justo a las 3,7 milésimas de segundo de que mis nalgas entren en contacto con esa maravillosa superficie de la silla, aparece el indio comanche y dice: “¿Ha pedido la cuenta, verdad?


11/14/2014

Los lunes son para descansar

Hola, soy el Señor Lobo. Soluciono problemas.
 ¿Tu problema es que no sabes que hacer el fin de semana?

Excursión a la playa
Visita a una Ludoteca
Festa dels petits camaleons
Parc de l'oreneta
Taller en el Museu de la Xocolata
Excursión al Montseny
Festa del Bolet
Fira de teatre Infantil
Excursión al lago
Festa dels Súpers
...
...
...

¡En la vida, Dory y yo habíamos tenido una actividad tan frenética los fines de semana! Por no deciros que habíamos sido capaces de calzarnos la T2, T3 y T4 de Lost ¡en un solo finde! Tenía mi culo marcado en lo que antaño había sido mi mejor amigo: el sofá. Pero no me hagáis hablar de este tema [snif, snif] todavía no he superado nuestra ruptura.

Para explicaros como hemos llegado a este punto, debo recapitular un poco [Suenan las típicas arpas de Flashback]: Le Petit Terrorist empezó a andar a los 13 meses y 8 días. Y diréis: Sr. Lobo, Sr. Lobo (el cartero de chistes siempre se llama dos veces) y como es que te acuerdas con tanta precisión de cuando empezó a andar? Aix, polluelos... Es como preguntar a un historiador que día empezó la Segunda Guerra Mundial. 

Cuando Le Petit Terrorist empezó a andar hubo una cosa buena y una mala. La buena es que mi escoliosis no fue a más y la mala es que ya no volvería a tener los suelos relucientes gracias a Lö-Båby Roomba. Por lo general, los Lö-Båby Roomba evolucionan a The Walking Baby y van cuales zombies a la captura de cerebros frescos babeando por allí donde deambulan. Pero hay situaciones, como la de Le Petit Terrorist en que digievolucionan diferente y pasan de Lö-Båby Roomba a Spiderbaby con lo que descubren que escalar, andar por encima de los armarios y colgarse de las lámparas a lo Ethan Hunt en Misión Imposible es más divertido que andar sólo por el suelo.

Los nuevos poderes adquiridos por The Walking baby se consolidan a una velocidad brutal. A veces también sucede que algunos The Walking baby evolucionan a Speedybebélez y se olvidan de caminar. En cuyo caso los padres mutamos a Pater Canis Iatrans, o lo que es lo mismo, Padres Coyote, y nos pasamos el día persiguiendo a los Bip Bip Speedybebélez.  

Una vez definidos los nuevos superpoderes de Le Petit Terrorist, os diré que cuando reservamos la plaza de la guardería y vi la cuota de la matricula noté como mis riñones iban haciendo las maletas. Pero, esto fue hace mucho, mucho, mucho tiempo antes de adquirir sus nuevos superpoderes. Con Le Petit Terrorist ejerciendo de Spiderbaby por casa me supo hasta mal que sólo cobrarán eso por aguantar a, nada más y nada menos, que 11 de ellos!!!

Para desgracia de mi sofá, se ve que los fines de semana no abren las guarderías... Y claro, cualquiera deja encerrado a Le Petit Terrorist en un habitáculo cúbico (si cúbico, no cuadrado no olvidarse de su nueva condición de Spiderbaby) y hay que entrenerlo y, sobretodo, cansarlo los fines de semana. 

La semana pasada fuimos a un macroevento con más de 200.000 niños, la Festa dels Súpers, que si fuese con adultos vendría a ser una rave con gente hasta las cejas de anfetas... ¡Si tenían zonas de escalada donde había niños que subían y bajaban más que los precios del Mediamarkt en la día sin IVA! Yo después de pasar 10 horas allí el sábado, el viernes de la semana siguiente conseguí recuperar algo de movilidad en la ceja izquierda de las agujetas que tenía... Y ¡ya volvía a ser sábado!

Le Petit Terrorist y los demás de su tamaño poseen una energía infinita contenida en un diminúsculo cuerpecito. Le Petit Terrorist  es como un Teseracto pero en rubio, y no puede estar en espacios reducidos ya que emana energía y se recalienta, por lo tanto hay que sacarlo a airear. Y cuando descubres esta gran verdad, coges la bolsa de día (no confundir con la de noche, la de finde o la Bajar al parque), abres la puerta de casa, miras hacia atrás y con lágrimas en los ojos te despides con un "Siempre te querré" del sofá.

Cuando eres padre descubres lo que nunca jamás en la vida podrías haber llegado a imaginar: ¡los Lunes son maravillosos!



11/13/2014

Consejos del Necronomicrobión para combatir las 10 plagas de las Guardherejía

Hola, soy el Señor Lobo. Soluciono problemas.
¿Tu problema es que llega el frío y, con él, una invasión de virus mutantes te convierten en Padre Walking Dead? No te preocupes, amigo padre, yo tengo la solución: Date por muerto. Eres el rival más débil.

Le Petit Terrorist ha empezado este año a ir a la Guardherejía. Por un lado, agradezco el que la destrucción del mundo no se concentre sólo en mi piso y haya más damnificados del Anticristo, ya se sabe: "Mal de muchos, consuelo de tontos". Aunque en el caso de la Guardherejía el acoger a uno de los Jinetes del Apocalipsis durante el día tiene un coste económico elevado aunque incluso a veces me parece barato...

La Guardherejía se reconoce porque es como un casting para El Amanecer de los Muertos: está llena de seres despeinados o medio calvos, que les faltan dientes, babean continuamente, gimen y gritan todo el rato, se vuelven agresivos cuando tienen hambre, la ropa les va grande, tienen dificultades motoras y caminan balbuceando... Pero no son zombies, son hordas de Lö-Båby famélicos de cerebros de padres.

La Guardherejía como buena secta que es, tiene una serie de rituales para adorar a los hijos de Lucifer que han venido a acabar con el mundo tal y como lo conocemos, como por ejemplo vestir a sus acólitos con uniformes, cantar canciones satánicas de Buenos días o adorar tótems de peluche.

Una de las primeras consecuencias de llevar a Le Petit Terrorist a la Guardherejía ha sido que Dios nos ha castigado con las 10 plagas de Egipto. Le Petit Terrorist dejó de ser un Lö-Båby y pasó a ser el Paciente 0 de epidemias mortales de todas las clase de virus, bacterias, parásitos y otros microseres patógenos extraterrestres aún sin catalogar.

[Antes de continuar quiero hacer un llamamiento público a todas las Guardhejerías: Cuando inscribamos a nuestros Lö-Båby, a parte del material para los rituales sectarios deberían subministrar un kit de aislamiento como los usados con el Ébola para que los padres podamos ir a buscarlos con un mínimo de garantías de supervivencia].

Con el frío que empezó hace cinco semanas, Le Petit Terrorist pilló el primer resfriado de la temporada. Al no vivir en una mansión con dos alas en las que pudiese instalar un sistema de aislamiento adecuado (con sus filtros, duchas de seguridad, etc.) me ví obligado a convivir con Le Petit Terrorist y compartir el mismo aire. Y, efectivamente, blanco y en  botella: Caí bajo la primera plaga. Mientras que Dory apenas mostró unas  candelillas moqueras, yo, al ser el padre y en consecuencia, el rival más débil, acabé con una bombona de oxígeno agarrado a la taza del WC sin atreverme a levantarme a por más papel por miedo a que hubiese hecho ventosa de todo lo que había salido de mi cuerpo. Pero eso sólo fue el principio del fin. Con la segunda plaga ya no hubo misericordia y se extendió como la pólvora al resto de la família: DoryPenny y yo. Pero no sólo quedaba ahí, también saltó a abuelos, tíos, primos y cualquiera que pensara en nosotros. Daba igual si teníamos contacto físico, sólo con preguntarlo por Whatsapp contraían la plaga. ¡La segunda plaga traída por Le Petit Terrorist causó más bajas que la Gripe Española!

Por lo que tras sobrevivir a la segunda plaga, y siendo consciente de que sólo era Noviembre, decidí tomar medidas. Como todo buen padre lo primero que hice para evitar el frío fue meterle capas, capas y más capas de ropa a Le Petit Terrorist y a Penny. Este es el Efecto Cebolla, los padres cuando tenemos percepción de frío transmutamos a los Lö-Båby en Super-Onion Lö-Båby. En el caso de Penny como es más pequeña y dulce, el efecto es de cebolla roja. Ya que conforme se va acercando al punto de cocción pasa de leche blanca a gamba rojaLe Petit Terrorist el efecto cebolla es más tirando a Sauna Finlandesa, y por momentos va chorreando sudor. Cuando va repeinado en sudor como Mario Conde es indicativo de que se le debe quitar la primera capa cebollil. 

La otra medida que tomé es intentar combatir las plagas. Esto es complicado, pero consulte el libro de magia negra de las abuelas conocido como Necronomicrobión. Por lo que puedo compartir algunos de los hallazgos que encontré en él: 

Penny, una de las cosas que le impide dormir son los ataques de mocos. El Necronomicrobión recomienda la Posición del Vampiro que es poner al Lö-Båby boca arriba sobre una superficie plana en ángulo de 45% y limitar el vuelco haciendo un sarcófago de toallas alrededor suyo. Antes de ir a dormir, acordaros que lo habéis dejado en esta posición no os vaya a dar por usar la estaca que todos guardamos debajo de la almohada.

Otra de las técnicas descritas en el Necronomicrobión para combatir los mocos es el uso de un aparato inventado por el Dr. Menguele (investigador nazi conocido como el Ángel de la Muerte). El aparato de tortura en si se llama Sacamocos. Para aquellos afortunados que desconocéis su mecanismo os explicaré que consiste en un tubo de plástico, un extremo del cual se introduce en el orificio nasal de tu Lö-Båby y por el otro extremo el padre en cuestión aspira los mocos. Sí, es como cuando se acaba el granizado y te dedicas a aspirar el liquidillo que queda en el hielo... pero con mocos.

Otro síntomana combatir es la tos. Y a veces, como en el caso de Le Petit Terrorist hay que utilizar técnicas más agresivas para combatir la tos. Aquí es cuando entra en escena un arma de destrucción masiva: el Torbelín [No utilizarse sin la aprobación del Veterinario del Lö-Båby]. 
(Por no hacer publicidad de Ventolín, le llamaremos Torbelín, que además como eufemismín se acerca más a la realidad)
No sé si habéis tenido la experiencia religiosa de darle Torbelín a un Lö-Båby, pero cuando se lo damos a Le Petit Terrorist es como cuando Astérix se toma la poción mágica, adquiere unos poderes especiales, concretamente empieza a rebotar por las paredes y el techo cual pelota del juego de Brick. Y claro, sacarlo de ese estado es como intentar quitarle un bocadillo a Paquirrín. De hecho, cuando Le Petit Terrorist va puesto hasta las cejas de TorbelínPenny usa la Técnica de la Zarigüella y se hace la muerta en su hamaca para no ser atacada. 

Pero no todos los efectos de las plagas iban a ser malos. Una vez Le Petit Terrorist tuvo una cosa maravillosa que se llama el Efecto Click (pero los médicos lo llaman Laringitis) que básicamente dejó a Le Petit Terrorist en modo Mute durante cuatro días. Cuatro días de maravillosa paz acústica en los que con mi gramófono aproveché para escuchar a Vivaldi, hasta que empezaron a hacer scratching con los vinilos. Para vuestra información, está descrito en el Necronomicrobión que cuando padecen el Efecto Click hay que meter a tu Lö-Båby de cabeza en la nevera para calmar la laringe, pero SÓLO se recomienda si estás seguro de que quieres volver a oírle la voz.

Así que después de 5 semanas de frío y de llevar un resfriado eterno, mucho me temo que empalmaré con la tercera plaga. Sólo espero poder llegar a contároslo a los turrones sin que me hayan convertido en un acólito zombi de la Guardherejía....

11/05/2014

Método Miyagi: de la discoteca a la paternidad

Hola, soy el Señor Lobo. Soluciono problemas.
Tu problema es que vas a ser padre y crees que no estás preparado. No te preocupes, llevas años entrenándote en bares, discotecas y tugurios de mala muerte para ser padre. El Método Miyagi ha estado desarrollando tus habilidades inconscientemente para este momento.

- ¿Usted puede partir un tronco así?
- No saber. Nunca atacado por tronco.

Todos recordaréis el "Poner cera mano derecha, quitar cera mano izquierda" o el  pintar con "Mano arriba, mano abajo..." y con esta tontería, Daniel San repartía hostias como panes. Pues todas esas noches interminables de juerga hasta el amanecer te han estado sirviendo para ser padre. Piensa que la paternidad viene a ser como una parranda de las buenas en las que acabas en un tugurio con cocainómanos (de 2 años), borrachos arrastrándose y vomitando (de 6 meses), o triperos que se pasan el día flipándolo al son de ooooh-ooooh-uh-uh (de 15 meses). Además las noches como padre tienen las fases:

1) Ingesta de Biberinhas.
2) Exaltación de la amistad: “Como te quiero”, “Que suerte haberte conocido”, “Eres el mejor del mundo mundial”, etc.
3) Cantos alegóricos “Nanas” y bailes regionales (de acunamiento).
4) A altas horas de la madrugada, la fase broncas: “Cállate la boca pedazo de cabr*$%·&”, “Vas a salir volando por la ventana”, etc. "Respirar. No respiración, no vida"
5) Acabar desayunando en la churrería a las 5:30 de la mañana
6) Resaca y dolor de cabeza (probad a que os despierten a las 6:25 a.m. al rítmico son bachatero de DJ Bam Bam Mármol picando sartenes).

Como veréis, las noches de bohemia y de ilusión no difieren mucho de una noche con un Lö-Båby. Salvo que si un día no te apetece salir de fiesta y dormir, te quedas en casa, te atrincheras en el sofá y te pones una peli. Pero si un día no te apetece ser padre... Haber elegido susto. 

- ¿No sería más fácil con un cazamoscas?
- Hombre que poder cazar mosca con palitos consigue lo que quiere.
- ¿Has cazado alguna?
- Aún no. 


Pero no desesperéis rapaces, si fuisteis capaces de salir jueves noche, viernes tarde, viernes noche, sábado tarde, sábado noche y domingo matineé llegando el lunes a clase con más sellos en el brazo que el pasaporte de Willy Fog durante años, ¿no vais a poder con el macrofiestón de vuestra vida de 2 años? ¡Llevas años preparándote para este festival! 

- El kárate tiene dos reglas. Primera: El kárate sólo sirve para defenderse
- ¿Cuál es la segunda?
- Aprender bien la primera
.

El Método Miyagi ha desarrollado en tí las siguientes técnicas de combate infantil:

La técnica del giro imposible.
“Confia en calidad de lo que sabes, no en cantidad”
Todo buen borracho de discoteca ha estado bailando salsa como si le fuese la vida y en un momento de inspiración hemos añadido a la coreografía El giro imposible del cubata desafiando la gravedad por encima de la cabeza, y lo repetíamos hasta que el colega de turno entraba en la Fase broncas y nos amenazaba de muerte si le salpicábamos con el contenido de gasoil-cola del tubo. 
Como padre, esta técnica te servirá para mezclar los ingredientes de las Bibirinhas sin derramar ni una sola gota, a la vez que haces un show que ni el mismísimo Tom Cruise en Cocktail para deleite de tu público infantil.

El movimiento de la grulla entre potas.
"Pelea no bueno, pero si tener que pelear, gana"
Llegado un punto de la noche, cuando uno transita por la calles de las zonas de copeteo, debe visualizar Matrix y esquivar los proyectiles vomitados por los borrachos Smith.
Como padre su aplicación es directa. Tener bien entrenados los reflejos es fundamental para esquivar todos los líquidos, sólidos y semi-sólidos con los que tu Lö-Båby en modo Browser te atacará. Ahorrarás mucho en duchas y lavadoras.

El conocimiento del Cui-Dao (Del Chino Dao: camino y del Cui: peligroso): El camino peligroso.
“Mejor forma para evitar golpe: no estar allí"
Todo buena madre tiene colocado estratégicamente un control de alcoholemia en casa, consistente en un (puto) mueblecito situado en el (puto) pasillo con un (puto) jarrón chino de la Dinastía Todoa-Chen que nunca entendiste que (coño) pintaba allí, y que, siempre que llegabas de parranda representaba una trampa mortal.
Como padre esta técnica es MUY apreciada, ya que te ha entrenado en diferentes habilidades:
1)    Desarrollas una capacidad espacial de desplazamiento a ciegas memorizando donde se sitúan todos los objetos (si están en su sitio) y elaborando una coreografía tipo Catherine Zeta-Jones en La trampa esquivando los láseres. El resultado es el mismo, pero quizá tu culo en pompa no sea tan sexy.
2)    Cuando tropezabas con el mueble y hacías caer el jarrón Todoa-Chen, desarrollaste unos reflejos de portero de fútbol espectaculares, lanzándote a por jalón y pillándolo al vuelo. Esto te será muy útil cuando la coreografía del punto 1 falle y tires algún objeto.
3)    Por último, está la capacidad de reacción ante lo inesperado. Y es que tu madre, a veces, había fregado y había desplazado el mueble del jarrón Todoa-Chen 0,1mm lo justo para joder la coreografía del punto 1. Entonces, a veces, sucedía lo inevitable y le dabas una ligera patada al mueble que te fracturaba el dedo meñique del pie derecho por 7 sitios diferentes, pero en lugar de ponerte a aullar como un perro al que le han pisado los huevos, desarrollaste una técnica de autocontención para no despertar a nadie. "Dolor atrapado en corazón, convertirse en furia"
Como padre, las coreografías a ciegas te servirán para escapar de la habitación de Lö-Båby una vez dormido sin chocar con nada ni hacer ruido. Y en caso de que suceda lo inevitable y pises descalzo un juguete de tu Lö-Båby y perforándote las fascias plantares del pie, contendrás las lágrimas y seguirás renqueando hacia tu destino.

Saber el significado de la palabra secreta.
- ¿Cuando va a ir a arreglarlo?
- Después.
- ¿Después de qué?
- Después de después.
Estando en un bar que ha bajado la persiana de cubateo con tus amigos hasta las 6 de las mañana, te permitía llegar a tener conversaciones trascendentales sobre metafísica, política y religión. El problema es que cuando a las 6 de la mañana todos hablabamos con una zapatilla en la boca, no estoy muy seguro de que, a pesar de estar todos enfrascados en la conversación, estuviésemos hablando de lo mismo.
Como padre, tendrás largas conversaciones con tu Lö-Båby. Pero por la mirada de tu Lö-Båby y porque se pone a llorar, sabes que como pasaba con tus colegas, no le estás entendiendo. Así que, ante la frustración del no retorno en la comunicación, optas por hacer como con tus colegas: Te levantas y vas a por otra Bibirinha. En este caso, no hace falta que cuando vuelvas con la Bibirinha le digas que invitas tú, ya que le vas a tener que estar invitando los próximos 35 años.

Qino-toigo: El rugido del Dragón.
“La respuesta sólo tener que importarte cuando la pregunta es correcta”
En tus años de buitre discotequero conseguías tener conversaciones con mujeres en una esquina de la sala buscando la intimidad que te daba estar debajo de un altavoz atronador. Y conseguías mantener intercambio de información dialectal medianamente decente con esa pobre chica a la que estabas acechando.
Como padre, esta habilidad te será muy útil cuando tengas en brazos un pequeño Marshall que emita más decibelios que un concierto de Manowar poniendo a prueba la integridad de tus tímpanos e intentes hablar con tu mujer.

Dedos rápidos, dedos mortales.
“No importa quién más fuerte, importa quién más listo”
En tus largas noches de cacería, si los planetas se alineaban, podías llegar a "pillar cacho" y ya si encontrabas una bola de dragón y un cuerno de unicornio, incluso podías llegar a segunda base. Y ya no os cuento si llegabas al último nivel del Street-Bra Fighter, allí te enfrentabas al peor de los enemigos, al mismo Mister Bison reencarnado en cierre de sujetador. Lo peor de todo era cuando el enfrentamiento te pillaba a contrapie y debías superar el reto con una sola mano. Invocabas al espíritu de Houdini y acababas resolviendo esa trampa quiebradedos mortal ¡con una sola mano! Y... (plas... plas... plas-plas-plas [Standing ovation]) tocabas ubre! 
Como padre, está técnica ancestral al alcance de pocos te servirá para cuando tengas que atarle el pañal al pulpo vivo de Lö-Båby con una sola mano.

Nadar en la laguna del olvido.
“A veces lo que el corazón sabe, la mente olvida”
Todo fiestón descontrolado acaba con lagunas mentales y su consiguiente recuento de daños al día siguiente: pantalón vomitado, móvil rajado, arañazos en la cara, reloj perdido, etc. Entonces empieza el momento Memento donde intentas recopilar la información de que hicieste y de donde han salido esos extraños tatuajes (Nota del autor: si llevas tatuajes, eso si fue UN fiestón).
Como padre, también deberás pasar parte cada dos por tres de: pantalón vomitado, móvil rajado, arañazos en la cara, reloj perdido, etc. Sólo que está vez no necesitarás hacer un Memento porque ya sabras el Origen.

La verdad inevitable.
“Mentira convierte en verdad, sólo si gente cree”
No vuelvo a beber nunca más. Hasta que tienes otr@ Lö-Båby