10/27/2014

Y así chicos, es cómo conocisteis a mi família...

Hola, soy el Señor Lobo. Soluciono problemas. Aquí empieza mi andadura como padre Blogger.

Hasta hace poco tenía un hijo con el que me había llegado a hacer en la convivencia del día a día, pero recientemente hemos tenido un segundo fichaje y mi vida ha pasado de estar en relativo control a un estado donde el mueble ese mullidito que hay en el comedor, antes conocido como sofá y con quién tantas y tantas tardes de gloria habíamos pasado juntos, es un desconocido para mí. 

A parte de Winston Lobo, otra referencia a Sr. Lobo fue el tugurio donde me crié y entrené para la difícil tarea de ser padre. Esto merece una entrada por sí sola, pero parafraseando al gran Berto Romero, diré que mi casa hoy en día, es como un after a las 12 de la mañana: con cocainómanos pasados de vueltas de 17 meses y borrachos arrastrándose y vomitando de 2 meses.

Este blog no va a ser serio, sólo pretendo divulgar mis teorías y visión distorsionada de la realidad. A parte del padre, ningún otro animal ha sido maltratado para la elaboración de su contenido.

Para un correcto desarrollo de la trama procederé a presentar a los personajes:

Hay una señora rubia con la que me cruzo por casa que dice ser mi mujer. Lleva dos años embarazada y probablemente debe de ser de la pocas mujeres a quien se le han caducado los Tampax. Se reconoce que es una Femina Lactantis porque va todo el día como Afrodita de Mazinger Z, con los pechos fuera. En otra etapa de mi vida, eso hubiese resultado de lo más estimulante, pero a diferencia de los carnavales de Brasil, las pezoneras de las lactantes, a parte de ser menos vistosas cuando giran, tienen poco glamour.
Otra de las caraterísticas de la Femina Lactantis es que son como Dory de Buscando a Nemo, puedes mantener con ellas la misma conversación cada 10 minutos. Aquí, padres, no hay que perder la calma, hay que hacer como Bill Murray en Atrapado en el tiempo y aprovechar para darle diferentes matices a la misma conversación. Podéis probar de contestar la misma respuesta usando sólo la vocal A, shesheando como Rajoy, poniendo acento francés, etc. Os mirará raro durante 5 segundos, pasado ese tiempo se les agota la capacidad retentiva y podéis seguir riendo.
Por lo que de aquí en adelante me referiré a la señora que deambula por mi casa sin rumbo definido como Dory.

Llegado este punto, debo hacer un inciso para explicar como llegaron a la sitcom kruggeriana los otros personajes:

Allá por el 2013, Dory y yo decidimos ser padres voluntariamente y tuvimos un "hermoso" ejemplar de 4.080 gr. Hasta aquí todo bien. De hecho, Dory, con la lactancia, perdió mucho peso, y si a eso, le sumáis la cuarentena y la talla extra de sujetador, entenderéis que yo echaba más humo que la vespa de un hippy. Pero todo tiene un fin, y cuando dejó de dar el pecho, Dory empezó a ganar y ganar peso. Obviamente, Dory estaba preocupada por su arcodeonitis, asi que decidió ir al Endocrino. Éste le dijo que tenía un festival hormonal y la puso a chupar lechugas. Dory no consiguió bajar de peso, pero por lo menos frenó temporalmente su mutación a Jabba el Jutt. Pasaron un par de meses así, y dado que el seleccionador no la convocaba para la Roja, entre jajajas, jejejes y quevaquevaquevas compramos un predictor, y... Ding! Ding! Ding! Cantaron línea y bingo. Y tras el embarazo más corto de la historia, a los 4 meses (y 15 después que su hermano) nació nuestra hija! Y aquí sí, [Sonido de trueno] Empezó la fiesta...

Sí amigos, sí, nos pitaron penalty. Y aunque alegué manos involuntarias, no hubo piedad por parte del Gine. Nos metieron el gol por toda la escuadra. En homenaje a ese momento que marcó el devenir del partido, llamaremos a mi hijita Penny, penalty, Penny.
Penny actualmente tiene dos meses y está en ese maravilloso estado de Bebé Ficus que lo puedes aparcar en cualquier lado, da alegría a la habitación y consume oxígeno y desprende CO2 por las noches. A parte de eso, hay que regarla de vez en cuando con un poco de Leche y poco más.

Por último, está el Hermano Mayor, que aparte del peinado poco tiene que ver con Pedro García Aguado. Dicho terremoto es de 17m en la escala de Nannychter. Como es pequeño, rubio y se pasa el día escalando y haciendo el cafre, había pensado llamarle Calleja, pero eso sólo describiría una pequeña parte de su personalidad. Así que Puto Terrorista englobaría más todas sus aptitudes. Pero como Dory me vetaría (siempre demostrando mi autoridad de Macho Alfa dominante), lo diremos en francés que queda más cuqui y hace más de blog de papis: Le Petit Terrorist (petit como eufemismo de putain). 

Y así chicos, es cómo conocisteis a mi família...


1 comentario:

  1. Toma ya qué manera de inaugurar un blog. Me declaro fan y seguidora. Para cuándo la siguiente entrada?

    Lady Hansen - Jenny

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